Alguém sabe “ cantar” alguma música do Carlinhos Brown? Alguém sabe alguma coisa dele que não esteja relacionada ao casamento com a filha de Chico Buarque ou com a Timbalada? Pois aqui na Espanha ele é um fenômeno. Está enchendo o #$# de euros. Arrastou recentemente, pelo segundo ano consecutivo, milhares de pessoas pelas ruas de Barcelona e Madri, atrás de seu trio elétrico e de seu hit “ tetetetetetete”. É o ícone da cultura brasileira na Espanha.
Semana passada o ícone da cultura brasileira no Brasil esteve por aqui. Por coincidência, é sogro de Carlinhos Brown. Mas ninguém sabe disso e poucos ficaram sabendo porque ele veio lançar seu ótimo livro, Budapeste, e não qualquer musica em parceria com o genro-fenômeno. Aqui quem precisa se preocupar com papparazzis é Carlinhos Brown ( Carlitos Marrom), e não Chico, que deu entrevistas con mucho gusto e ganhou a contra-capa de uma edição de La Vanguardia, um dos jornais mais lidos em Barcelona. A intenção, claro, era divulgar o livro, mas ele acabou falando de família, da fama de sexy e até revelou que roubava carros na juventude.
CHICO BUARQUE, ESCRITOR Y CANTAUTOR BRASILEÑO
"Juicio y alegría"
Tengo 60 años. Nací y vivo en Río de Janeiro. Estoy separado y tengo tres hijas, dos nietas y media, y un nieto: Chico. Soy un demócrata que todavía cree en la posibilidad de un socialismo democrático. Ya llevamos casi dos décadas de idiotez globalizada. Soy ateo. Publico Budapest con Salamandra en castellano y La Magrana en catal
-¿Una vida rodeado de mujeres.
-Sí, muchas hermanas, hijas, nietas.
-¿Qué es lo que ha aprendido de ellas?
-Sigo con la curiosidad intacta, con el mismo desconocimiento y esa extraña admiración. Siempre me sorprenden y sus opiniones me interesan más que las de los hombres.
-Encabeza usted la lista de los hombres más sexies de Brasil.
-Eso es ridículo, y esa lista es ridícula. Yo tengo 60 años, ¡¿no me ve?!..
-¿Siempre ha huido de la fama?
-No, he participado en festivales y he buscado el reconocimiento a mi trabajo. Pero luego está la fama boba, hueca, que es la sombra del reconocimiento y que se ocupa de si el artista está gordo o de con quién se mete en la cama. Esto hace 40 años no era así.
-¿Cómo era?
-Pues verá, estábamos todos borrachos en Ipanema diciendo cosas absurdas, pero nada de eso salía en la prensa. Hoy, uno va a ver un partido de fútbol y viene el periodista a preguntarte cómo va el partido. A mí todo eso no me gusta.
-Pues es lo que vende.
-Hay gente que persigue esa fama que no se corresponde con nada. Es insólito.
-¿Por qué habremos llegado a este punto?
-Yo nunca he visto un movimiento general de idiotez como el de ahora. Pero en mi país, de quince años para acá, viene creciendo peligrosamente. La idiotez nos rodea, yo mismo tengo miedo de volverme idiota...
-Piénselo bien...
-Quizá tenga razón..., todo sería más fácil, ya nada me sorprendería y podría dar entrevistas sin escribir libros.
-¿...?
-Sí, sí, yo anuncio que voy a escribir un nuevo libro y me paso dos años concediendo entrevistas. Después hablo del libro que no salió... Y así pasa la vida. Hoy es posible vivir de feria literaria en feria literaria. Hay festivales cada semana en alguna parte del mundo. Y ahora que finalmente soy escritor...
-Le ha costado tres libros.
-Sí, pero ahora ya me consideran como tal, así que puedo vivir haciendo el turista literario; seguramente conseguiría ser mucho más conocido como escritor de lo que lo soy hoy sin necesidad de escribir más libros.
-Hablemos de épocas más intensas.
-Yo no soy nostálgico, no pienso que antes éramos más guapos, más delgados y más felices, aunque todo eso sea verdad. Mire, no me gusta recordar ni los años 60 ni los 70, de los 80 no me acuerdo y, en los 90, empezó la idiotez. Nunca estuve muy de acuerdo con lo que me rodeaba. A mí me gusta estar vivo, hacer las cosas a mi ritmo, sin presiones.
-Pues debió de vivir fatal la dictadura.
-A finales del 68 empezó la auténtica censura y la persecución a los opositores del régimen, políticos, simples artistas o fumadores de marihuana. Eso había que combatirlo y los artistas más populares lo hicimos con la música, así que perdimos calidad artística.
-Usted se pasaba la vida en la cárcel.
-Como todos, pero salía siempre. Sólo dormí en la cárcel cuando era menor de edad y robaba coches.
-¿Un hijo de un ilustre historiador y sociólogo robando coches?
-Sí, robábamos coches para circular por la ciudad y cuando se acababa la gasolina los dejábamos; al día siguiente hacíamos lo mismo, así hasta que me pillaron. Pero durante la dictadura me llamaban continuamente o me venían a buscar demasiado temprano y se me llevaban para preguntarme por qué había cantado aquello o aquello otro.
-¿Llegó a pasar miedo?
-Quien tiene culo tiene miedo, decimos en Brasil. Recibía amenazas, cartas. Hoy la gente en Brasil tiene miedo a otras cosas y va rodeada de guardaespaldas, sobre todo los famosos, porque llevar guardaespaldas te hace más famoso todavía.
-Es usted un icono de la música: podría llevar dos o tres.
-No me gustaría ser un icono, suena fatal. Me han llegado a catalogar de "monstruo sagrado", ¡qué miedo!
-¿Para quién escribe las letras de sus canciones?
-Son piropos para mí mismo: es formidable, pruébelo, dígase cosas bonitas.Me acuerdo de Vinicius de Moraes, que cuando viajaba solo y tenía sueño se cantaba canciones de cuna y se pasaba la mano por la cara hasta que se dormía. Yo lo intenté y no resultó.
-¿Es usted un insomne?
-Sí, por eso siempre trabajo de noche, lo cual es fatal para el insomnio. Cuando logro dormirme, escribo música en sueños.Aveces he compuesto cosas maravillosas, pero luego me he dado cuenta de que eran de otros.
-¿Por qué lleva seis años sin actuar?
-Saqué el disco, hice un año de conciertos, después sacaron el disco del concierto del disco y después el disco del disco del concierto del disco... Luego colaboré en teatro, escribí el libro y ahora estoy aquí con usted.
-¿Cómo es su madre?
-Tiene 95 años y repite constantemente: "¡Juicio y alegría!", y yo le digo: "Mamá, o juicio o alegría". Mi padre era un soñador y ella equilibró su lado bohemio, imponía la disciplina pero con mucho sentido del humor, con eso: con juicio y alegría. ¡Siete hijos!
-¿Qué ha significado para usted traer hijos al mundo?
-Es formidable. Cuando nació la primera yo tenía 24 años, era casi una irresponsabilidad. Pero las tres son mejores que su padre y creo que si cada uno de nosotros pudiera decir eso, si lo dijera Bush por ejemplo, en treinta años tendríamos un mundo mejor.