Cronicas de Barcelona

Tuesday, July 26, 2005

Quase despedida

Ficarei um bom tempo sem escrever crônicas de Barcelona. O principal motivo é porque não estarei em Barcelona. Vou viajar por ai. Talvez escreva alguma coisa sobre outro lugar, mas não prometo. Estou pensando seriamente em começar uma história, um road movie literário, sobre uma menina que, como eu, sai por aí de furgoneta ( aqueles quase-kombi, quase-motorhome). Ela quer dar uma de aventureira e só então percebe o quão importante era sua relação com seu banheiro e seus banhos. Ela se diverte, claro, conhecendo lugares, mas na verdade sua maior preocupação (e também diversão) é saber onde e quando será seu próximo banho. Escrevi um pequeno trecho só pra ter uma idéia da linguagem que poderia usar. Aceito sugestões e avisarei a todos (possivelmente farei outro blog) quando a idéia estiver mais formatada. Beijos e hasta pronto!

... (Tirei a parte do texto que estava aqui porque ja ta toda transformada)...

Monday, July 18, 2005

Espanha de todos os santos

Minha intenção era escrever este post no dia 13/07, dia de Santa Sara. Não tive tempo, felizmente ou infelizmente. O quê? Você nunca ouviu falar de Santa Sara??? Nem de Santo Rodrigo?? Nem de Santo Eduardo? Você não sabia que quase todos os nomes possuem seu respectivo Santo e que em cada dia do ano comemora-se um ou mais Santos? Pois aqui na Espanha católica tudo isso é levado muito a sério. Se eu fosse espanhola, por exemplo, no último dia 13 eu teria feito uma festa em minha casa ou reunido amigos em um bar para comemorar o dia do meu Santo. É quase tão importante quanto um aniversário. É lógico que na história da humanidade não tivemos tantas pessoas- e com tanta variedade de nomes- que mereceram um altar ou um culto. A maioria deles não passam de criações realizadas nos primeiros tempos do cristianismo ou na idade media, quando decretou-se um santo para cada nome que carecia dele e tratou-se de inventar sua história.
Os dois santos mais conhecidos aqui na Catalunya são San Jordí ( São Jorge- 23/4) e San Juan (São João 24/6). Em São Jordi as cidades se enchem de flores e livros. A tradição é que os homens presenteiem mulheres com flores e mulheres presenteiem homens com livros. Mas hoje em dia todos presenteiam flores e livros a pessoas queridas, independente do sexo. O San Juan é quase parecido ao nosso São João, com a diferença de que aqui é verão e no lugar de fogueira temos fogos de artifício. Ah, e em ambos os dias é decretado feriado nacional.
Abaixo listo o dia dos Santos de alguns amigos:
13/03- Rodrigo
15/03- Luisa
19/03- José
22/05- Rita
26/05- Felipe
11/07- Olga
13/07- Sara
26/07- Ana
11/08- Clara
14/08- Marcelo
18/08- Elena
12/09- Maria
19/09- Rafael
06/10- Bruno
13/10- Eduardo
7/11- Ernesto
11/12- Daniel
4/12- Barbara

Tuesday, July 05, 2005

Chico coadjuvante

Alguém sabe “ cantar” alguma música do Carlinhos Brown? Alguém sabe alguma coisa dele que não esteja relacionada ao casamento com a filha de Chico Buarque ou com a Timbalada? Pois aqui na Espanha ele é um fenômeno. Está enchendo o #$# de euros. Arrastou recentemente, pelo segundo ano consecutivo, milhares de pessoas pelas ruas de Barcelona e Madri, atrás de seu trio elétrico e de seu hit “ tetetetetetete”. É o ícone da cultura brasileira na Espanha.
Semana passada o ícone da cultura brasileira no Brasil esteve por aqui. Por coincidência, é sogro de Carlinhos Brown. Mas ninguém sabe disso e poucos ficaram sabendo porque ele veio lançar seu ótimo livro, Budapeste, e não qualquer musica em parceria com o genro-fenômeno. Aqui quem precisa se preocupar com papparazzis é Carlinhos Brown ( Carlitos Marrom), e não Chico, que deu entrevistas con mucho gusto e ganhou a contra-capa de uma edição de La Vanguardia, um dos jornais mais lidos em Barcelona. A intenção, claro, era divulgar o livro, mas ele acabou falando de família, da fama de sexy e até revelou que roubava carros na juventude.

CHICO BUARQUE, ESCRITOR Y CANTAUTOR BRASILEÑO
"Juicio y alegría"

Tengo 60 años. Nací y vivo en Río de Janeiro. Estoy separado y tengo tres hijas, dos nietas y media, y un nieto: Chico. Soy un demócrata que todavía cree en la posibilidad de un socialismo democrático. Ya llevamos casi dos décadas de idiotez globalizada. Soy ateo. Publico Budapest con Salamandra en castellano y La Magrana en catal

-¿Una vida rodeado de mujeres.
-Sí, muchas hermanas, hijas, nietas.
-¿Qué es lo que ha aprendido de ellas?
-Sigo con la curiosidad intacta, con el mismo desconocimiento y esa extraña admiración. Siempre me sorprenden y sus opiniones me interesan más que las de los hombres.
-Encabeza usted la lista de los hombres más sexies de Brasil.
-Eso es ridículo, y esa lista es ridícula. Yo tengo 60 años, ¡¿no me ve?!..
-¿Siempre ha huido de la fama?
-No, he participado en festivales y he buscado el reconocimiento a mi trabajo. Pero luego está la fama boba, hueca, que es la sombra del reconocimiento y que se ocupa de si el artista está gordo o de con quién se mete en la cama. Esto hace 40 años no era así.
-¿Cómo era?
-Pues verá, estábamos todos borrachos en Ipanema diciendo cosas absurdas, pero nada de eso salía en la prensa. Hoy, uno va a ver un partido de fútbol y viene el periodista a preguntarte cómo va el partido. A mí todo eso no me gusta.
-Pues es lo que vende.
-Hay gente que persigue esa fama que no se corresponde con nada. Es insólito.
-¿Por qué habremos llegado a este punto?
-Yo nunca he visto un movimiento general de idiotez como el de ahora. Pero en mi país, de quince años para acá, viene creciendo peligrosamente. La idiotez nos rodea, yo mismo tengo miedo de volverme idiota...
-Piénselo bien...
-Quizá tenga razón..., todo sería más fácil, ya nada me sorprendería y podría dar entrevistas sin escribir libros.
-¿...?
-Sí, sí, yo anuncio que voy a escribir un nuevo libro y me paso dos años concediendo entrevistas. Después hablo del libro que no salió... Y así pasa la vida. Hoy es posible vivir de feria literaria en feria literaria. Hay festivales cada semana en alguna parte del mundo. Y ahora que finalmente soy escritor...
-Le ha costado tres libros.
-Sí, pero ahora ya me consideran como tal, así que puedo vivir haciendo el turista literario; seguramente conseguiría ser mucho más conocido como escritor de lo que lo soy hoy sin necesidad de escribir más libros.
-Hablemos de épocas más intensas.
-Yo no soy nostálgico, no pienso que antes éramos más guapos, más delgados y más felices, aunque todo eso sea verdad. Mire, no me gusta recordar ni los años 60 ni los 70, de los 80 no me acuerdo y, en los 90, empezó la idiotez. Nunca estuve muy de acuerdo con lo que me rodeaba. A mí me gusta estar vivo, hacer las cosas a mi ritmo, sin presiones.
-Pues debió de vivir fatal la dictadura.
-A finales del 68 empezó la auténtica censura y la persecución a los opositores del régimen, políticos, simples artistas o fumadores de marihuana. Eso había que combatirlo y los artistas más populares lo hicimos con la música, así que perdimos calidad artística.
-Usted se pasaba la vida en la cárcel.
-Como todos, pero salía siempre. Sólo dormí en la cárcel cuando era menor de edad y robaba coches.
-¿Un hijo de un ilustre historiador y sociólogo robando coches?
-Sí, robábamos coches para circular por la ciudad y cuando se acababa la gasolina los dejábamos; al día siguiente hacíamos lo mismo, así hasta que me pillaron. Pero durante la dictadura me llamaban continuamente o me venían a buscar demasiado temprano y se me llevaban para preguntarme por qué había cantado aquello o aquello otro.
-¿Llegó a pasar miedo?
-Quien tiene culo tiene miedo, decimos en Brasil. Recibía amenazas, cartas. Hoy la gente en Brasil tiene miedo a otras cosas y va rodeada de guardaespaldas, sobre todo los famosos, porque llevar guardaespaldas te hace más famoso todavía.
-Es usted un icono de la música: podría llevar dos o tres.
-No me gustaría ser un icono, suena fatal. Me han llegado a catalogar de "monstruo sagrado", ¡qué miedo!
-¿Para quién escribe las letras de sus canciones?
-Son piropos para mí mismo: es formidable, pruébelo, dígase cosas bonitas.Me acuerdo de Vinicius de Moraes, que cuando viajaba solo y tenía sueño se cantaba canciones de cuna y se pasaba la mano por la cara hasta que se dormía. Yo lo intenté y no resultó.
-¿Es usted un insomne?
-Sí, por eso siempre trabajo de noche, lo cual es fatal para el insomnio. Cuando logro dormirme, escribo música en sueños.Aveces he compuesto cosas maravillosas, pero luego me he dado cuenta de que eran de otros.
-¿Por qué lleva seis años sin actuar?
-Saqué el disco, hice un año de conciertos, después sacaron el disco del concierto del disco y después el disco del disco del concierto del disco... Luego colaboré en teatro, escribí el libro y ahora estoy aquí con usted.
-¿Cómo es su madre?
-Tiene 95 años y repite constantemente: "¡Juicio y alegría!", y yo le digo: "Mamá, o juicio o alegría". Mi padre era un soñador y ella equilibró su lado bohemio, imponía la disciplina pero con mucho sentido del humor, con eso: con juicio y alegría. ¡Siete hijos!
-¿Qué ha significado para usted traer hijos al mundo?
-Es formidable. Cuando nació la primera yo tenía 24 años, era casi una irresponsabilidad. Pero las tres son mejores que su padre y creo que si cada uno de nosotros pudiera decir eso, si lo dijera Bush por ejemplo, en treinta años tendríamos un mundo mejor.

Monday, June 27, 2005

Ensaio sobre a velhice a dois

Ontem falei com a minha avó ao telefone e ela disse que meu avô está vegetando e que a coisa não está fácil.
Eu sempre adorei observar casais de velhinhos, talvez por culpa de minha descrença no casamento ad infinitum ou por minha crença em cumplicidades eternas. E por coincidência, ontem trabalhei em uma feira de cultura Galega onde circulou muita terceira idade. A maioria casais. Uniões formadas na época em que toda noiva era virgem e em que divórcio era coisa do demônio. Décadas depois, eles continuam juntos, passeando no domingo de sol como adolescentes, de mãos dadas, em grupos de amigos ou rodeados de filhos e netos. E no desfile da aventura do até que a morte nos separe eu vi dois casais de velhinhos passeando juntos: um senhor saudável empurrava a cadeira de rodas de sua senhora com cara de longo currículo médico-hospitalar, e uma senhora saudável sustentava o braço esquerdo de seu esposo que apoiava o direito sobre uma bengala. Também parecia ter um currículo médico-hospitalar respeitável. Essa visão, somada à experiência de minha avó, me fez formular a seguinte teoria: em todo o casamento existe sempre um grande e um pequeno. Os papéis podem se inverter de acordo com a trama, mas inevitavelmente chegam dicotômicos até o fim. Para muitos que acreditaram ter vivido sempre em equilíbrio, com naturalidade, essa dicotomia se apresenta como um final surpreendente. Certo dia um problema de saúde deixa um pequeno, como uma criança que precisa de cuidados, e outorga poder ao outro. Em demais casos, depois de décadas de jogos de poder um problema de saúde vem revelar um vencedor. Em outros casos, só silêncio. Uma espécie de matrimônio comunista -sabemos que mesmo no comunismo a igualdade é pura ilusão-, um pequeno que não sabe que é pequeno e um grande que não sabe que é grande. Enfim, não importa o modelo, o certo é que todo o casamento infinito termina por revelar o grande e o pequeno da história.
“Ele definhava. Enquanto ela reerguia a coluna curvada pelo peso do mundo ele perdia a massa do corpo que exibia triunfante a seus muitos troféus, às mulheres as quais referia-se orgulhosamente como ‘ minhas amantes’; e o peito estufado de outrora perdia o ar, a voz que tanto ordenou aos outros que se calassem, que o obedecessem, estava rouca. Nem ao menos reconhecia esses tantos outros. Nem as tantas outras, que há tempos o abandonaram. Agora só reconhecia ela. A lúcida senhora que sempre esteve ao seu lado embora muitas vezes não tenha sido notada, tampouco poupada. Agora só existia ela. Que de tão fraca conseguiu ficar forte. Que de tão humilhada entendeu o que é auto-estima. Agora ele precisa dela, não sobreviveria a sua falta.” ( trecho do conto “ Mais um dia” , de 2003, também escrito depois de uma conversa telefônica com minha avó)

Sunday, June 19, 2005

Ninguém passou a mão na minha bunda

Ontem estive onze horas quase seguidas no Sónar (um dos mais importantes festivais de música avançada e arte multimídia do mundo). Havia gente da Europa inteira, da Inglaterra, Irlanda, Alemanha, Croácia... gente que veio apenas e exclusivamente passar o fim de semana sob batidas eletrônicas. Digo apenas e exclusivamente com um certo exagero. É claro que um ou outro pode ter usado o Sónar como desculpa para conhecer Barcelona, para conhecer gente, mas a verdade é que poucos agiam à moda brasileira de desfrutar de um festival deste porte. Aqui as pessoas estão mesmo preocupadas e atentas às atrações, e dançam sozinhos ou em rodas de amigos fechadas para desconhecidos. Ninguém fica olhando o tempo todo pros lados, dando voltas e voltas em busca de vítimas, flertando por aí. Ninguém fura a fila do bar ou do banheiro. Ninguém briga no banheiro feminino. Ninguém briga na pista. Os seguranças passam a noite inteira parados no mesmo lugar. Ninguém passou a mão na minha bunda. Apenas um espanhol bagaceira quis saber meu nome. Tudo muito diferente de qualquer festival de música no Brasil. E pensando bem acho que prefiro um lugar cheio de pessoas fechadas e bem educadas do que abertas e mal-educadas. Generalizando. O ideal seria chegar a um meio-termo. Será que é possível?

Sunday, June 12, 2005

Eu gosto de ser mulher

Vou contar a história de uma mulher que têm séculos de vida mas prefere dizer que tem menos, como todas as mulheres vaidosas. Como todas as mulheres. Para não desagrada-la, farei de conta que seus últimos 70 são seus únicos anos. Peço que se esforcem em acreditar que enquanto cidades explodiam, pessoas matavam e morriam, ela nascia. Em plena guerra ela nascia, com sua carinha linda e dissimulada, sob a fumaça do charuto de um pai rígido e extremamente católico. Era a típica princesinha adorada pelo povo, talvez por sua imagem de pureza, de quem não entendia bem as coisas. O povo dividido se unia na tarefa de adora-la. E ela gostava de todos. Dos amigos e dos inimigos de seu pai. Permitia o passado e as lembranças cantadas numa língua que foi proibida porque tinha identidade demais. Mesclava-se pelas ruas malditas junto àqueles que desejavam que ela voltasse a ser quem ela era antes de seu real nascimento. E encarnava com desenvoltura o papel de boa moça ao lado do pai. Era a menina dos olhos dos militares. A super proteção militar e católica durou 40 anos. Acabou com a morte do seu pai. Vestida de negro e sapatos brancos, ela chorava ao lado do caixão e colocava a mão sobre a boca para sorrir sem que ninguém visse. Ficou meses perdida entre sorrisos e lágrimas, entre amigos e inimigos do falecido. Adorando tudo. Os inimigos ofereceram uma coisa nova que lhe parecia atraente. Liberdade. Foi com eles. O idioma proibido porque tinha identidade demais saiu das ruas malditas e acusava de maldito seu falecido pai, ditador cruel e sanguinário. Eram vozes de ódio e vingança que se mesclavam com vozes de adoração e saudades. Tudo ao mesmo tempo, em ruas permitidas onde ela circulava se permitindo tudo. Descobriu o que era desejo. Sexo e consumo. Recebia marinheiros e mercadorias. Foi musa de muitos artistas e isso preenche seu ego até hoje. Ficou impecável para receber atletas olímpicos e só então descobriu que passara toda sua vida de costas para o mar. Não disse boas vindas aos marroquinos mas aceitou conviver com eles, embora de forma um pouco blasè. Permitiu que viessem todos, sul-americanos, europeus, africanos. Mas sempre muito seletiva. Para muitos não dava nada, para poucos, quase tudo. E hoje é essa linda mulher, vaidosa e dissimulada, imersa no tempo em que era a princesinha do povo. Barcelona deseja o amor de todos mas ainda é muito imatura para amar.

Tuesday, May 31, 2005

Mais louco é quem me diz...

Em minha tenra infância e adorável adolescência, quando morava em Florianópolis com meu pai, tinha dois vizinhos com deficiência mental, uma no andar de baixo e um no prédio da frente. Nenhum dos dois possuía síndrome de down, mas falavam com voz grave palavras incompreensíveis e eram praticamente isolados do convívio social. A menina só saía para passear com sua avó e o menino passava o dia inteiro na varanda de sua casa, muitas vezes balbuciando vogais aos transeuntes. Depois morei em São Paulo, depois no Rio, e não lembro de ter cruzado pela rua com um deficiente mental caminhando sozinho ou com amigos.
Em menos de um ano que moro em Barcelona já vi esta cena algumas vezes. No último mês, duas vezes. Um garoto com aparente síndrome de Down caminhava pelo centro sozinho, segurando uma pasta e um andar levemente desajeitado e apressado. Não olhava para os lados, ouvia walk man, concentrado na musica. Passou por mim e fiquei sem saber mais nada dele. Dias depois, caminhava em direção a plataforma do metrô e ouvi aquela voz igual a dos meus vizinhos de Florianópolis. Olhei para traz e vi um grupo de quatro amigos, dois homens e duas mulheres. Esperamos o mesmo trem, que demorou mais que o normal por problemas técnicos. Eles sentaram para esperar, uma mulher no colo de cada homem. Eram muito carinhosos, principalmente os homens. Uma das meninas tinha os cabelos bem pretos e ressecados e a pele bem branca, usava um vestido jeans e era absolutamente corcunda. Tinha os olhos perdidos e docemente reprimidos como a filha de Vera Drake. Aliás, se não fosse pelas condições geográficas e sociais, podia jurar que a atriz do filme se inspirara naquela menina. Tentei prestar atenção no que diziam, mas por mais que me esforçasse era impossível. Falavam um idioma só deles. Ouvi coisas como Bush, praia... palavras perdidas. Ouvi risos, beijos, estalos de mãos carinhosas apalpando pernas brancas e frágeis.
Fiquei feliz e triste ao mesmo tempo. Feliz porque os vi felizes, e triste porque imaginei aquele grupo de quatro se isolando um a um no cenário brasileiro. Vi a filha da Vera Drake caminhando ainda mais corcunda de mãos dadas com sua avó numa pequena cidade, recebendo olhares preconceituosos. Vi seu namorado enlouquecido e só na varanda de um prédio numa rua movimentada de cidade grande. Vi a outra menina rodeada de olhares piedosos num convento de freiras. E vi seu namorado algemado numa casa de madeira, num quarto de dois por dois metros, recebendo comida pelo único buraco onde entra luz, como se fosse um animal perigoso, uma verdadeira ameaça à sociedade.